Performance Anestesiada
Este performance simboliza mi ansiedad, anhelo, terquedad y agotamiento de vivir en un bucle en el que intento recuperar la sensibilidad de mis pies, perdida tras las cicatrices en mis tibias por una intervención quirúrgica que tuve en mi adolescencia. Lo represento con un circuito de cinco cajas de madera que contienen gelatina, arcilla, agua con hielo, piedras y lija, creando una evolución en la dureza y la textura de las materialidades, asociadas a la percepción de mi sentir, desde la viscosidad e hipersensibilidad de la piel sana hasta la aspereza desagradable e insensible que actualmente experimento.
Este gesto repetitivo de atravesar descalza el circuito demuestra la gestualidad y comunicación de mi cuerpo, que se va adormeciendo por el frío y el cansancio. La acción concluye con una sensibilidad nula, evidenciando síntomas con los que convivo día a día.
Como extensión poética del gesto planteo el siguiente texto:
Mi piel está descompuesta,
soy un recipiente frío y áspero,
Que desesperado intenta volver a su inicio natural
y ser como los demás.
Mis pies están atados al suelo,
anclados al dolor persistente y
al sueño tal vez imposible
de volver a sentir mi caminar.
Quisiera sentir el roce de las pieles,
de las texturas en las que vivo,
quisiera poder palpar
la calidez del mundo que piso,
quisiera correr, explorar,
como lo hacia mi niña interior,
sin esta agonizante barrera invisible,
que disimulo soportar.
Podría hacer una lista infinita,
pero en muchos quisiera
me voy a quedar.
Ficha Técnica
Título de la obra: Anestesiada
Dimensiones: 170 cm x 150 cm
Técnica: Performance
Año: 2025
Duración: 00:40:00
Artista
Soy Valentina Rincón Albornoz, mejor conocida por el apodo de Pina, nací en Pamplona, Norte de Santander, un 24 de junio de 2003. Casi toda mi vida he vivido entre las montañas y el frío, pero crecí entre el amor y abrigo de mis abuelos maternos, mis padres y mis dos hermanas menores. Desde que tengo memoria he utilizado el dibujo y las manualidades para crear regalos hechos a mano en las navidades para mi familia y con el pasar de los años, encontré una pasión que fue impulsada por mis padres, metiéndome a vacaciones recreativas y cursos de arte en los museos de la ciudad.
Un evento que marcó mi adolescencia fue mi cirugía de las tibias por una alteración funcional y estética, siendo un proceso de pérdida y aceptación sobre mi percepción de la piel, las heridas y mi identidad, que más adelante se convertiría en mi interés artístico.
Después de graduarme estudié tres semestres de diseño industrial y participé en un congreso internacional virtual pero al ver que no disfrutaba diseñar objetos y productos, decidí transferirme a artes visuales, la carrera que me permite crear plasmando mi personalidad y mi sensibilidad, donde he participado en las tres ediciones del circuito de neblina (2022-2024), en el primer taller de ilustración científica (2023) y demás actividades extra curriculares que ofrece la facultad. Sin olvidar mencionar que en 2025 presenté mi obra Anestesiada en “Performance Acto” el XXII Festival de la Performancia y los actos libre en Acto Latino, Bogotá.
Actualmente como artista en formación, exploro la pérdida y la reconstrucción de la sensibilidad física como metáfora del proceso de sanar y aceptar las marcas del cuerpo. Trabajo desde técnicas como el performance, la instalación, el bordado, el collage expandido y la escultura, creando obras que dialogan entre lo fisiológico y lo emocional. Mi investigación se construye desde la experiencia sensorial, la repetición de gestos y el uso de materiales frágiles o corporales como metáforas de vulnerabilidad y persistencia.