Ecos de un latido perdido: Cartografías efímeras entre hielo y memoria
Mario Andrés Muñoz García
Ficha técnica del proyecto
Técnica: Videoinstalación inmersiva
Dimensiones: Variables
Asesor de proyecto: Fabián Moncayo
Año: 2026
Ecos de un latido perdido: Cartografías efímeras entre hielo y memoria es un proyecto de investigación y creación desarrollado a partir de una videoinstalación inmersiva concebida como un altar efímero donde el hielo, la luz, el sonido y la proyección de videoarte en video mapping dialogan para reflexionar sobre la desaparición acelerada de los glaciares colombianos. La obra surge de la experiencia directa del autor en la alta montaña andina, especialmente en el Parque Natural Nacional de los Nevados y de la necesidad de traducir un fenómeno ambiental complejo comúnmente abordado desde los datos científicos en una experiencia sensible, corporal y ritual.
La pregunta que organiza el proyecto es ¿cómo hacer visible algo que desaparece lentamente mientras aún está presente? La respuesta no se formula en términos de discurso sino en términos materiales como lo es congelar, derretir, proyectar, escuchar, esperar. El hielo funciona como archivo material del territorio, capas comprimidas de tiempo y su deshielo se convierte en un acontecimiento que puede ser habitado. Sobre el altar se proyecta una pieza de videoarte de ocho minutos en loop, concebida para acompañar la transformación del hielo mediante imágenes, ritmos y atmósferas lumínicas que evocan memorias del territorio, del cuerpo y del tiempo.
Desde un enfoque de investigación y creación, el conocimiento no antecede a la obra sino que ocurre en ella. Pensar fue hacer y hacer fue pensar. La experimentación material con el hielo, sus tiempos de congelación, su comportamiento ante la luz, la captura de su sonido, no fue solo exploración formal sino producción de sentido. Como señala Borgdorff (2010), en la investigación artística el conocimiento no se separa del proceso creativo sino que se muestra en la obra misma.
Conceptualmente el proyecto se inscribe en una eco poética que articula arte ambiental, instalación contemporánea y ritual. Nicolas Bourriaud plantea que las prácticas contemporáneas se definen por las relaciones que producen más que por su materialidad aislada, aquí, el altar, el hielo y la proyección no ilustran un fenómeno ambiental, sino que lo traducen en experiencia espacial y temporal. El concepto de solastalgia propuesto por Glenn Albrecht (2005), la angustia ante la transformación del entorno mientras aún se lo habita se vuelve visible en el goteo lento del hielo, huella que no permanece pero que no por eso desaparece del todo.
La obra dialoga con referentes como Olafur Eliasson (Ice Watch), cuya presencia física del hielo en el espacio público invita a sentir el tiempo que desaparece; María Teresa Hincapié, desde cuya noción de ritual contemporáneo el acto de mirar se convierte en un gesto de cuidado y Ana Mendieta, en cuya obra el cuerpo se funde con la tierra en acciones efímeras que resuenan con la idea del hielo como superficie de inscripción lumínica y sonora.
El público es invitado a recorrer la instalación como quien participa en una situación ritualística, caminar, escuchar, detenerse, acompañar el deshielo. Más que denunciar la crisis ambiental, la obra propone una experiencia de despedida y reconocimiento. Al observar cómo el hielo se desvanece, el espectador se enfrenta a la fragilidad de la memoria, del territorio y de su propio cuerpo y es convocado a preguntarse qué queda cuando el hielo ya no está.
Documento de proyecto de grado
Acerca del autor
Mario Andrés Muñoz García
Estudiante del programa de artes visuales de la Universidad Nacional, Abierta y a Distancia