La escultura de San Pedro Claver refiere a su labor como sacerdote jesuita español que pasó a la posteridad por su entrega a aliviar el sufrimiento de los esclavos del puerto negrero de Cartagena de Indias, representa la lucha contra la desigualdad racial. Es el símbolo de una lucha por la resistencia de una mayoría segregada que por sus condiciones socioeconómicas es ubicada como minoría.
El proyecto lanzado en 1977, nunca se completó. Los materiales artesanales como el bronce fueron un desafío artístico para los maestros en los años 80 y 90, y la creación de obras en tres dimensiones permitió a los maestros trabajar en nuevos medios. Una de sus últimas obras en utilizar este material fue la escultura San Pedro Claver (1999-2001), comúnmente considerada como un monumento a Cartagena y la costa Caribe.