Edgar Negret toma inspiración de la naturaleza y el arte precolombino, de manera que la gran cascada representa el movimiento de los cuerpos de agua al caer de manera repentina y simétrica por lugares altos, como las cascadas o los grandes acantilados el uso del metal logra conectar lo natural con lo artificial, a la ciudad con la naturaleza, adaptando la obra a su contexto, siendo esta finalmente una cascada metálica en medio de una selva de concreto.
Según información por parte de Cultura, Recreación y Deporte, ‘La gran Cascada’ fue adquirida en la primera Alcaldía de Enrique Peñalosa, en el marco del plan de renovación urbana y recuperación del espacio público. Este monumento representa el compromiso de la administración con la conservación y divulgación del patrimonio de la ciudad. Investigación y fotografías por Alfonso Felipe Castañeda y Edgar Ortiz