Esta escultura se encuentra ubicada al costado nororiental del parque, frente a la Basílica de San Jacinto. Es una escultura precolombina que posee la figura humana. Representa a un chamán muisca del siglo XV D.C., encargado de las curaciones y asuntos sobrenaturales o espirituales. La figura es importante en el municipio porque da cuenta de los primeros pobladores de las tierras donde tiene su asiento Guasca, que en lenguaje muisca significa: cercado de cerros.
Investigación y fotografías por Johanna Chipatecua