Esta estatua conmemora la vida y obra del escritor Peruano Ricardo Palma, creador de un género intermedio entre el relato y la crónica que renovó la prosa sudamericana. Fue muy reconocido entre nosotros a principios del siglo XX y hoy olvidado. Fue autor de deliciosas y picantes crónicos que él llamo tradiciones, con las que más tarde alcanzó a llenar 6 volúmenes, que tituló genéricamente Tradiciones peruanas.
Según "Minutodigital Perú", Para el viernes 28 de junio de 1968, con la presencia del nuevo alcalde de Lima, se procedió en la Plazuela de Nuestra Señora de las Aguas, a inaugurar la estatua, autoría de Luis Felipe Agurto Olaya, fundida en el taller de Bruno Campagniola de Lima, ubicada en el pedestal que hasta esa fecha tenía la estatua de don Gonzalo Jiménez de Quesada, la que luego se trasladó frente a la Caja Agraria y que hoy se encuentra en la Plazoleta del Rosario.